Son las cosas del último día de mercado...
El Leganés tenía planificada una plantilla de guerrilla, de estar juntitos atrás, de encajar pocos goles y de probar suerte a ver si con un juego ramplón pero efectivo podían maximizar sus opciones de permanencia.
Haller venía de ser una de las joyas goleadoras más deseadas en Europa cuando un cáncer lo mandó al abismo... salió del agujero y vio que no tenía ya el status de súper crack anterior.
El agente de Haller lo ofreció a medio mundo y de repente el Leganés pensó: ostras, voy a llamar a ver si se quiere venir.
La fumada de porro fue épica.
El Lega pensó: Jodo! Me viene un killer a precio ganga y justo con el márgen económico que me queda para gastar. Con este fichaje mal irá para que no saquemos algún partido gracias a que caze algún gol.
Haller pensó: Bueno, me voy a Madrid que es una de las capitales del fútbol, a un equipo que jugará para mí, sin la presión de jugar competencias europeas, sin problemas para ir con mi selección y con un trabajo dedicado me volveré a subir a la cima si meto un montón de goles en este equipo recién ascendido. Revalorización y a triunfar en equipo de primer nivel.
Su manager pensó: bueno .. otro año más cubierto y comisionado. Next!
Su equipo: Me lo quito que tengo la delantera cubierta y si se sale se me revaloriza y lo uso la proxima temporada o lo vendo a precio de oro en Arabia o Equipo Top.
Y todos nosotr@s, yo el primero, tuvimos orgasmo con nuestra alarma de súper managers del Comunio (biwenger) sonando a niveles catársicos.
Y con lo que casi nadie contaba era con lo que pensaba el entrenador:
Tengo mi equipo de autor, no voy a arriesgarme a hacer modificaciones creativas usando esquema distinto y a mis jugadores con más calidad en pases y creación de juego porque pierdo contundencia defensiva y me van a echar en cuanto pierda 3 partidos seguidos.
Así que si esos dos primeros goles de Haller no hubieran sido anulados por el VAR quizá esta historia sería diferente.
Pero me temo que aunque todos lo vendamos y terminemos nuestra pesadilla. El único que lo lleva crudo es el propio Haller, siendo cada partido que pasa más consciente de que esta almorrana solo le ha empezado a asomar por el **** y que tiene pinta de monstruosidad histórica.
Ánimo Haller y que la fuerza te acompañe!