Pensad en cómo se hace en la realidad: el dinero que ofrece un club a otro por un jugador no está cuantificado de manera matemática por si el último partido que jugó marcó un gol o paró un penalty. Es una idea global que tiene ese club de ese jugador, y en esa idea van implícitos multitud de factores, destacando efectivamente los referentes a si un jugador está jugando bien en sus últimos encuentros y está en buena forma, hasta el presupuesto o el dinero que está dispuesto a poner el club sobre la mesa. Esto se supone que es un juego de SIMULACIÓN, y es lo que debe o debería hacer, simular hasta lo que se pueda lo que pasa en la realidad.
Por otro lado, como ya se ha comentado varias veces y dije yo también en su día, sabemos que sería más justo, pero haría el mercado muy predecible, y no sólo pasaría que nos aburriéramos, sino que como todos sabemos qué jugadores van a subir o cuáles bajar, y en qué cantidad, todos vamos a lo mismo, todos sabemos lo que va a pasar y lo que no. Pensad por un momento en la bolsa de Wall Street, es como si de repente aplicando una fórmula, todos los inversores supieran qué valores van a subir y cuáles bajar. O nadie vendería, o nadie compraría, no tiene sentido... Es un principio básico en economía, cualquier entidad u objeto susceptible de crear transacción y generar riqueza, crea un mercado, y el valor depende de lo que el vendedor espera conseguir de ello y el comprador de lo que está dispuesto a pagar. Ya en está definición se está viendo la subjetividad del asunto... ahí lo dejo.
Si lo que no queréis es depender de Comunio, muy bien, se puede hacer, pero la idea subyacente sobre la que se basa su funcionamiento de mercado no puede o no debería evitarse.
Un saludo!