Neymar da Silva Santos Júnior, no hay otro igual. Bueno, en Brasil habrá unos cuantos que se llamen igual que él, pero futbolísticamente hablando no hay otro igual. No hay jugador profesional que se tire como él, ni que se lié con la pelota en los pies como él, ni que escupa a los contrarios como él, ni que te haga caricias en el campo como él, y por supuesto, ni que baile como él. Aunque sí es verdad, y no sé si lo sabes, pero es dueño y máximo mandatario de una clínica de prótesis de cadera. Y le va de lujo, no paran de llegarle laterales y centrales de toda Europa. Últimamente han pasado por allí Laure, Hugo Mallo, Julian Korb, Lillo y Juanfran. Está claro que la única manera de pararlo es lanzándole un Albelda o un Javi Navarro salvaje, no hay otra forma. Ni pensar en ficharlo.
Y qué te voy a decir que no sepas de Gareth Frank Bale. el Expresso de Gales. Cuando se averiaban las primeras locomotoras le enganchaban a Gareth unos hierros y le pagaban los gastos de envío. Arnold Schwarzenegger le pide las rutinas del gimnasio y las dietas para poder ser como él. A Cristiano Ronaldo cuando va solo le llaman Bicho, cuando va con Bale ni le llaman. Sólo recordarte que un tal Marc Bartra no puede dormir tranquilo por las noches por culpa de él. Quédatelo, te dará goles y muchos premios Pantene al mejor pelo de la Liga Santander.